Aprovechar el cambio como palanca de Bienestar Empresarial

Cada semana, en los puntos que se tratan en el comité de dirección, ¡lo mires por donde lo mires!, la toma de decisiones afecta a las personas de nuestra organización. Incrementar las ventas, presupuesto próximo año, nuevas líneas de negocio, seguimiento de indicadores, mejora de la experiencia del cliente, nuevos procesos digitales, estructura de costes, nuevos servicios, reestructuraciones, …. Todo ello, con la idea de crecer, adaptarse y anticiparse al mercado para ser competitivos y mantener el posicionamiento empresarial.
 
¿Cómo gestionamos los cambios de las decisiones que tomamos? ¿De qué forma está transmitiendo el líder la toma de decisiones? ¿Cómo se gestionan los cambios con los equipos? ¿Cómo afectan los cambios al negocio?
Todas esas decisiones que se toman, necesitan de la gestión del cambio para minimizar las consecuencias del impacto que tiene ese cambio en las personas de nuestra organización y nuestro negocio, para luego, “no tener que ir poniendo paños calientes”.
 
Crear conciencia en tu organización de que las decisiones que se toman pueden afectar a personas, ayudará a liderar a tu equipo hacia el nuevo reto. En tu organización ¿se analizan las consecuencias para las personas? Cada vez que se toma una decisión ¿hay conciencia de que hay personas detrás?

¿Qué podemos hacer para aprovechar los cambios como palanca de bienestar empresarial?

 
Los cambios forman parte de nuestra vida, de nuestro día a día y aprender a gestionarlos nos ayudará a ser más eficientes como organización, y lo que es más importante a poner en valor a las personas transitando con ellas esos momentos de cambio.
 
En cualquier cambio, ya sea bueno o malo, tenemos que entender qué nos ocurre cuando se produce. Nuestro cerebro necesita de un proceso para adaptarse al mismo, y es la actitud que mostramos ante el mismo, lo que va a determinar la aceleración del proceso.
 
Los cambios, aunque al principio nos cueste aceptarlos, nos permiten aprender y por lo tanto crecer y evolucionar en nuestra vida. El cambio es aprendizaje, y hay que vivir ese reto como una oportunidad o posibilidad de hacer las cosas diferentes, lo que nos va a permitir enriquecernos como personas, abrir nuestro mapa mental. A priori, no es fácil verlo así, ya que nos aferramos a lo que ya conocemos por la comodidad y hábitos creados, lo que llamamos nuestra zona de confort, pero salir de la zona de confort es la oportunidad de adquirir nuevos conocimientos y habilidades, vivir nuevas experiencias que te harán desarrollarte como persona y como profesional.
 
Por ello, desde esta forma de verlo, podemos ayudar a nuestros equipos en esa transformación, acompañándolos con estos 4 pasos:
 
1. Identificar el cambio que tienes que afrontar como persona o como equipo de trabajo. ¿Cómo se llama el reto? ¿Qué es lo que hay que superar?
 
2. Explorar cómo afecta el cambio acompañando desde la escucha, la conversación y la reflexión, hacia la aceptación y hacia lo positivo que tiene el cambio, porque queramos o no, las situaciones no son permanentes, las organizaciones cambian y eso hace que el funcionamiento de ésta tenga que cambiar, adaptarse para sobrevivir, para prosperar, al igual como hacemos las personas en nuestra vida.
 
3. Analizar la oportunidad, las posibilidades que tiene el nuevo reto desde todas las esferas, ya sea personal como profesional. Visualizando el futuro y acompañando al equipo durante ese proceso de transformación. Aquí es donde vas a poder conectar con tu equipo y donde os podréis apoyar mutuamente para hacer realidad el cambio.
 
4. Establecer un plan de acción con la persona o el equipo para ayudarles en el proceso y en la consolidación del cambio, para crear nuevos hábitos hacía esa nueva realidad.

Los cambios están latentes en las organizaciones y en nuestras vidas. La gran mayoría de las ocasiones, producen miedo en las personas que los viven, por lo que ayudándoles durante ese proceso permitirá que puedan superarlos de la mejor forma posible.
 
Es la oportunidad para la conexión y para fortalecer relaciones humanas durante todo ese tiempo de transición, ya que todos pasamos por las mismas etapas del proceso, aunque cada uno las vive de una forma diferente. Saber identificar cada fase del cambio con el estado en que se encuentran tus empleados/as también te ayudará a medir el avance hacia tus objetivos.
 
El cambio es aprendizaje, es evolución, y está en nosotros mismos, por lo que observarlo te permitirá anticiparte y entrenarte para él mismo.
 
Si quieres conocer más sobre el proceso de cambio, te recomiendo este vídeo de Pilar Jericó al respecto.
 
Te recomiendo la lectura del libro ¿Quién se ha llevado mi queso? de Spencer Johnson. Un libro corto de narrativa empresarial que te aportará una visión del cambio a través de sus personajes.

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