Las causas de tu motivación: claridad y definición
Cada año volvemos a plantearnos nuevos propósitos y objetivos a nivel profesional y personal. ¿Estos objetivos son los mismos de siempre o se diferencian en algo de un año a otro? Fijarse objetivos es la forma de lograr los resultados que quieres en tu vida y lo que es más importante, desarrollar todo tu potencial para sacarte el máximo rendimiento a nivel personal y profesional.
Es habitual que la ambigüedad y la falta de definición nos pasen factura a la hora de conseguir resultados y caigamos en la desmotivación, frustración o impotencia ya que desconocemos por dónde empezar, y si logramos empezar, no conseguimos mantenernos en el camino.
Con este artículo pretendo enseñarte una técnica poderosa que te ayudará a definir tus objetivos con mayor claridad aproximándote a su consecución.
¿Qué es un objetivo?
Un Objetivo es finalidad, propósito, meta que se propone alcanzar. Reto y desafío son otros términos utilizados a la hora de hablar de objetivos ya que se refieren a la capacidad de enfrentarse a las dificultades con decisión y por ello supone un estímulo para el que lo afronta.
El propio concepto de objetivo nos da las pistas para replantearnos si los nuestros tienen la condición de llamarse objetivos.
Todos tenemos la intención de alcanzar metas, pero cuando nos sumergimos en el día a día, las tareas pendientes, los imprevistos, el cansancio, la pereza nos invaden y si no tenemos nuestros objetivos bien definidos, tenderemos a desenfocarnos, viéndonos inmersos en nuestros propios automatismos que nos arrastran día tras día y nos detienen en el lugar de siempre, año tras año, pensando en los mismos propósitos que no hemos alcanzado por falta de motivación.
Una herramienta poderosa que nos va a permitir mantenernos en la dirección hacia la que queremos ir, es la técnica SMART, publicada en 1981 por George T. Doran.
¿En qué consiste la técnica SMART?
Este modelo establece las pautas y lo elementos indispensables para implantar objetivos eficaces. Es una técnica muy utilizada a nivel empresarial, pero también la puedes utilizar a nivel personal:
S-Specific (Específico): La ambigüedad nunca ha servido para establecer buenas metas, el ser específico nos permite reducir las áreas grises y mantener nuestro enfoque durante el proceso de consecución de resultados. Los objetivos han de ser formulados en positivo y lo más específicos posibles. Pregúntate ¿Qué quieres conseguir? ¡Atención a la concreción en el mismo!
M-Measurable (Medible): Ya lo dijo Peter Drucker “Lo que no se mide no se mejora”, por tanto, el establecer un indicador de éxito en nuestros objetivos nos permitirá saber qué tan cerca estamos del resultado final. Hay que medir cada cierto tiempo cómo vamos con respecto al objetivo. Cuestiónate ¿Cómo sabrás que lo has conseguido? ¿Cómo vas a medir o conocer tus avances?
A-Attainable (Alcanzable): Al considerar si un objetivo es alcanzable y realista podemos identificar qué tipo de habilidades, actitudes u otro tipo de recursos nos van a ser necesarios para cumplirlo. ¿Qué probabilidad tienes de conseguir lo que te planteas? ¿Es factible alcanzarlo con tus recursos actuales? ¿Qué habilidades tienes que desarrollar para lograr ese objetivo? ¿Qué necesitas para conseguirlo?
R-Relevant (Relevante): Profundiza en tus causas, cuál es la motivación que te empuja a plantearte siquiera ese objetivo. ¿Está relacionado con una visión o un plan de vida o de trabajo? Reflexiona y respóndete ¿Para qué es importante este objetivo para ti?
T-Time-Bound (Con marco temporal y con fecha límite): Es primordial marcar una fecha, una línea de tiempo, un periodo en el que establezcas las acciones para alcanzar tu meta. ¿En cuánto tiempo pretendes conseguir tu objetivo? ¿Qué puedes conseguir entre fecha inicio y fecha fin?
Mientras vas definiendo tus objetivos te darás cuenta, si estos, están planteados de una forma realista, concreta y lo que es más importante de todo, si te motivan, ya que si realmente te dan igual conseguirlos no acometerás ninguna acción hacia el resultado.
¿Cuánto de importante es para ti conseguir lo que te planteas? ¿Qué impacto habrá en ti si lo consigues? ¿Dónde quieres estar en el horizonte temporal de 1 año?
En coaching incorporamos una letra más a la técnica SMART, añadimos la E, SMARTE, y ¿Qué significa la E?
E-Ecológico: Establecer la ecología del resultado, la conexión con tu entorno, la relación con tu vida, cuantificar el impacto 360º de la consecución del objetivo. ¿Qué pasa si lo consigo? ¿Qué no pasa si no lo consigo?
Para darte mayor claridad aquí te dejo unos ejemplos de objetivos:
Objetivos relacionados con mejorar tu calidad de vida personal impactando en tu salud:
«Beber 3 litros de agua al día».
«Realizar deporte 3 horas a la semana o 3 días a la semana (practicar paddle, jugar al fútbol, ir al gimnasio… depende de lo que te guste hacer)»
«Escuchar a mi hijo adolescente todos los días 1 hora».
Objetivos relacionados con mejorar tu carrera profesional:
«Pedirle feedback a mi jefe 1 vez al mes, sobre mi trabajo».
«Afrontar los conflictos del trabajo con respeto y dando mi opinión cada vez que se generen».
«Realizar las tareas que menos me gustan al principio de mi turno de trabajo o al principio de la semana».
¿Cumplen la técnica SMART?
Añade unas dosis de valentía y constancia, e impúlsate a conseguir lo que te propongas.
Artículos relacionados
Las causas de tu motivación: claridad y definición
Cada año volvemos a plantearnos nuevos propósitos y objetivos a nivel profesional y personal. ¿Estos objetivos son los mismos de siempre o se diferencian en algo de un año a otro? Fijarse objetivos es la forma de lograr los resultados que quieres en tu vida y lo que es más importante, desarrollar todo tu potencial para sacarte el máximo rendimiento a nivel personal y profesional.
Construyendo el valor de la resiliencia
La resiliencia se entiende como la capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades de la vida, superándolas y siendo transformado positivamente por ellas. Edith Grotbert, en 1998 dijo que “la resiliencia se activa cuando experimentamos una adversidad que necesita ser enfrentada y superada”.
Cuando decimos liderazgo y es otra cosa
Cada vez más, escuchamos y leemos sobre el bienestar en los lugares de trabajo, adquiriendo especial importancia el cuidado de la salud mental y emocional. La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció el “burnout” o síndrome del trabajador quemado como un trastorno asociado al agotamiento mental, emocional y físico causado por el trabajo.